Martes, Noviembre 6, 2012

Una ridícula desmotivada

Decía Emilio Duró que no hay nada peor que un tonto motivado… Sí que lo hay: una ridícula desmotivada. Porque una ridícula lo hace todo ridículo, incluso buscar ayuda para motivarse, ahora veréis.

La que escribe estaba asustadísima con su falta de motivación que la atacaba desde hacía cosa de un mes. De ser una persona pasional con todo había pasado a ser una señoritinga llorosa, quejica y con deficit de atención. No podía pensar en otra cosa más que en que no veía valor a lo que estaba haciendo en el trabajo, que pasaba mi tiempo solucionando incendios, mis relaciones personales hacían aguas. Estaba perdiendo la perspectiva de lo importante por atender lo urgente y esa obsesión hace que pierdas todavía más la noción de lo importante y que lo urgente te parezca importante y corras detrás de lo urgente en una tarea improductiva, no sé si me explico.

La perspectiva de lo importante nunca ha de perderse y lo importante siempre son los objetivos que te marcas y hay que perseguirlos como se persigue a un hombre interesante hasta que… ¡zasca!, lo metes en el saco. Así que, ridículamente, empecé a darle vueltas al asunto, a perder el sueño por ver lo qué pasaba y solucionarlo… La investigación tiene la solución.

Comencé la búsqueda de terapias orientales, aprendí un montón del origen del yoga  y las diversas corrientes, hay hasta pilates + yoga y yoga colgado boca abajo (os lo juro). Miré hacer tai chi, pero ponerse a hacer la grulla en la azotea de casa era un poco de pirada, digo yo. Me planteé sacarme un bono de groupon de 10 sesiones de Reiki a unos precios de risa, menos mal que el proceso de pago se bloqueó y el TPV me dio mensaje de error.

Luego pasé a las drogas duras, empezó la búsqueda de corrientes psicológicas. No sabía yo que puedes hacer Constelaciones Familiares para arreglarte la psique porque heredas traumas ancestrales de tu familia que te joden la vida, ¡qué susto!, demasiado temerario. ¿No sería mejor un psicoanalista de toda la vida que te diga que tienes un trauma con una niña de 2º de EGB que no te invitó a su fiesta de cumpleaños y por eso eres una acomplejada y de baja autoestima?. Tampoco era opción, paso de echarle la culpa a Carmina Pérez de mis desgracias (hija de p…).

Igual la solución pasaba por comprarme un CD de música de chorritos de agua y pajaritos, tumbarme en el sofá con dos rodajas de pepino en los ojos y focalizar y meditar… pero, con dos niños, una pareja y una gata, encontrar 20 minutos  para mí sola y un pepino en la nevera era imposibol.

Me acordé de mi abuela que lo curaba todo con leche caliente y miel pero, solo he conseguido tener las cuerdas vocales más finas que Miguel Molina.

Así que hoy, mientras tendía la ropa, mi momento de meditación trascendental, lo mejor de mi vida se me ha ocurrido tendiendo la ropa, he recordado que la que más me quiere soy yo, que soy una buena chica, inteligente, curranta, con ganas de aprender, amante de lo que me rodea, amiga de sus amigos, con más conocimientos que la media de la gente media, viva, despierta, fuerte y valiente, con valores, cariñosa,… vamos ¡divina!,como dice mi chico, ¡tremenda!, como dice mi madre y ¡guapa!, como dicen mis hijos… Y ¡la hostia! como he exclamado yo al salir del tendedero: ni terapias, ni psicólogos, ni técnicas especiales… la única que me saca de esta desmotivación soy yo y ¡a la porra los lloriqueos y las quejas!. ¡Qué ridiculez de tiempo perdido, a la carga!

P.D.: Ahora, como entre una cuenta de un coach de motivación, con toda la investigación a mis espaldas… ¡lo peto!.

Jueves, Septiembre 20, 2012
Miss NoWireless… 
A L. le ha dado hoy por actualizar su iPhone. Como buena moderna, debe tener el software completamente uploaded y a ello que se ha puesto. Hasta aquí todo normal, pero ha elegido el peor día para hacerlo pues hoy la red en la agencia funcionaba de pena (algún otro moderno estaría descargándose toda la última temporada de alguna serie molona). En un momento del proceso ha habido una interrupción de flujo internético y… catacrack!: sale un mensaje de error… process failed y que si quiere restablecer una copia de seguridad anterior. “¡Pues claro que quiero!” y vuelta empezar. Pero, ansiosa que es una, ha cogido otro portátil libre de otra compi para seguir trabajando y ha dejado el suyo puesto en una esquina de la mesa para poder seguir trabajando frenéticamente y poder vigilar el proceso de actualización con el rabillo del ojo, sin dejar de teclear. Claro, ni a pedales aquello iba, así que intentamos Plan B (una ridícula tiene plan B, C,… Z, B1, B2 y sucesivos) y cogemos un modem 3G para ver si así la cosa funcionaba. Como tenemos MAC, todos sabemos que en estos portátiles, si tienes un USB puesto (el cable del iPhone), no te cabe el modem en la otra conexión. Así que añadimos otro cable, un alagador USB, a los existentes por encima de la mesa (2 cargadores porque las baterías estaban en las últimas, el cable para el iphone, los dos cables de red y el alargador). Pero, mierda, resulta que ya habíamos hecho este mes todo el consumo de megas posibles al modem (léase que las ridículas van con su modem, como la que lleva un pintalabios, siempre en el bolso y cargado para disparar). Ufff… Plan C, cogemos el iPad y lo ponemos para compartir la conexión 3G pero, la tarjeta microSIM no funciona (igual nos lo han dado de baja, buaaa). Imaginaos el cisco de mesa que habíamos montado para no dejar de trabajar y actualizar el iPhone.
En resumen, que, al final, el teléfono se tiene que actualizar con el hilillo de conexión que llegaba (la serie del moderno o un cable de red embozado, vaya usted a saber) y tras dos horas conectado, el teléfono ha restaurado lo que le ha dado la santa gana porque el iTunes no lo reconocía…. “Joder!, I. llama al informático que necesito hoy el teléfono, ¡¡¡tengo clase a las 19,30 y me tengo que ir casi ya!!!!”. Llamamos la informático, viene corriendo, se pone a urgar en el ordenador para recuperar todo lo que se había perdido: fotos, vídeos, aplis… yo que sé lo que el pobre ha tenido que buscar hasta que lo ha podido organizar todo y volver a enchufar el puto teléfono para que se restaurase como tocaba. Así que a L. le ha tocado irse en taxi, llegaba tarde, con el ordenador enchufado en la mano, el teléfono conectado, con el cable colgando, el bolso, el maletín… Un poema, vaya.
Os juro que no os miento, aquí tenéis la prueba gráfica.

Miss NoWireless…

A L. le ha dado hoy por actualizar su iPhone. Como buena moderna, debe tener el software completamente uploaded y a ello que se ha puesto. Hasta aquí todo normal, pero ha elegido el peor día para hacerlo pues hoy la red en la agencia funcionaba de pena (algún otro moderno estaría descargándose toda la última temporada de alguna serie molona). En un momento del proceso ha habido una interrupción de flujo internético y… catacrack!: sale un mensaje de error… process failed y que si quiere restablecer una copia de seguridad anterior. “¡Pues claro que quiero!” y vuelta empezar. Pero, ansiosa que es una, ha cogido otro portátil libre de otra compi para seguir trabajando y ha dejado el suyo puesto en una esquina de la mesa para poder seguir trabajando frenéticamente y poder vigilar el proceso de actualización con el rabillo del ojo, sin dejar de teclear. Claro, ni a pedales aquello iba, así que intentamos Plan B (una ridícula tiene plan B, C,… Z, B1, B2 y sucesivos) y cogemos un modem 3G para ver si así la cosa funcionaba. Como tenemos MAC, todos sabemos que en estos portátiles, si tienes un USB puesto (el cable del iPhone), no te cabe el modem en la otra conexión. Así que añadimos otro cable, un alagador USB, a los existentes por encima de la mesa (2 cargadores porque las baterías estaban en las últimas, el cable para el iphone, los dos cables de red y el alargador). Pero, mierda, resulta que ya habíamos hecho este mes todo el consumo de megas posibles al modem (léase que las ridículas van con su modem, como la que lleva un pintalabios, siempre en el bolso y cargado para disparar). Ufff… Plan C, cogemos el iPad y lo ponemos para compartir la conexión 3G pero, la tarjeta microSIM no funciona (igual nos lo han dado de baja, buaaa). Imaginaos el cisco de mesa que habíamos montado para no dejar de trabajar y actualizar el iPhone.

En resumen, que, al final, el teléfono se tiene que actualizar con el hilillo de conexión que llegaba (la serie del moderno o un cable de red embozado, vaya usted a saber) y tras dos horas conectado, el teléfono ha restaurado lo que le ha dado la santa gana porque el iTunes no lo reconocía…. “Joder!, I. llama al informático que necesito hoy el teléfono, ¡¡¡tengo clase a las 19,30 y me tengo que ir casi ya!!!!”. Llamamos la informático, viene corriendo, se pone a urgar en el ordenador para recuperar todo lo que se había perdido: fotos, vídeos, aplis… yo que sé lo que el pobre ha tenido que buscar hasta que lo ha podido organizar todo y volver a enchufar el puto teléfono para que se restaurase como tocaba. Así que a L. le ha tocado irse en taxi, llegaba tarde, con el ordenador enchufado en la mano, el teléfono conectado, con el cable colgando, el bolso, el maletín… Un poema, vaya.

Os juro que no os miento, aquí tenéis la prueba gráfica.

Jueves, Septiembre 13, 2012

Sólo sé que no encuentro nada

Sólo sé que no encuentro nada.
Dícese de la abrumadora cantidad de información que recibimos cada día y nos estresamos. Que después la archivamos y nos tranquilizamos. Y que luego la buscamos y jamás la encontramos.

Mi bandeja de Google Reader está saturada de entradas que no consigo repasar día a día. Seré sincera, semana a semana. Más sincera, mes a més. Sin embargo no renuncio a suscribirme a nuevas cosas.
Como no consulto el Reader, he pensado suscribirme directamente desde la cuenta de email del curro para poder leer las entradas/post de las cosas que me suscribo que más me interesan. Pero sólo me suscribo a lo muy, muy, muy importante!!!!. Claro, también tengo otra cuenta de correo del curro junto a mi compi de área sólo para suscripciones que tienen que ver con nuestra materia de trabajo, y que también son muy, muy importantes.
Si no bastara esto, tengo otras alertas interesantes de fuentes de información como los correos de los colegas (“acción novedosa que no puedes dejar de ver”, “artículo tal de Pascual…”) Sin olvidar a mi admirado compañero de trabajo alias T. Me fío de su criterio a pies juntillas, todo lo que me manda seguro que me interesa leer.
Ni que decir tiene que las mega cosas chulas que te encuentras en Pinterest, las infografías, Slideshare, los archivos compartidos por mi reducido grupo selecto de “amigos con algo interesante que compartir seguro”…. Todas estas cosas también deben archivarse en algún sitio. Porque claro, también son importantes.
Así que me hago buzones y más buzones en mi mail para luego poder encontar aquello que quiero leer cuando lo necesito pero que jamás consigo encontrar. Como mi famoso buzón “importante”, o el otro de “novedades”, o su primo “interesante”, su cuñado “news”, con subcarpetas infinitas clasificadas por temas de lo más variopintas.

Hoy, he recibido un mail de T con el sugerente título de “63 estudios varios temas”. Y hoy, de nuevo, me siento ridícula. Ridícula porque cuando como si de un acto reflejo se tratara. Mi cerebro, entre mis buzones, mis carpetas y subcarpetas, ha tenido la hábil solución de crear en un nano segundo un nuevo buzón. Valiente y atrevido. Un buzón que sin más, mi cerebro ha querido denominar, sin que mis manos al teclear hayan sido conscientes con el sugerente nombre de “lecturas”.
PD1. He consultado el índice de los 63 estudios y sólo me interesaban los 10 últimos
PD2. Prometo que voy a ponerme una alarma que diga. “Ridícula. Si en 2 meses no has abierto la carpeta “lecturas” esta carpeta se autodestruirá”

Martes, Julio 24, 2012

Cómo saber si eres una ridícula (primera parte)

Aquí va una tarde que entra dentro de la normalidad de mis días…

-       Metes cada día la bolsa de la playa en el maletero de tu coche pensado que cuando salgas de la agencia te dará tiempo a ir a la playa. Con suerte, logras ir un día, normalmente viernes.

-       Piensas que la jornada intensiva son los padres.

-       Sales del trabajo a las 19h cuando los no ridículos lo hacen a las 15h.

-       Una vez en la calle, te quedan, al menos, dos llamadas de trabajo por hacer.

-       Mientras haces las llamadas pasas por delante de tu coche un par de veces si verlo. Paras en seco en el otro extremo de la calle, haces un repaso metal de tu día para intentar recordar dónde lo has aparcado y aún así debes pasar una tercera vez por delante para encontrarlo. (Claro que si tuviera un coche de color morado en vez de gris seguro que lo vería a la primera).

-       Una vez en el coche recuerdas que debes ir al supermercado a comprar.

-       Cuando llegas al supermercado te suena el móvil. Te enredas con la llamada y sin darte cuenta cuando cuelgas has aparecido en la puerta de tu casa cmo por arte de magia.

-       Vuelves al supermercado a recoger el coche y, de paso, compras algo.

Si no te extraña que te pasen cosas así, entonces eres una ridícula.

Viernes, Julio 20, 2012

Acabo de ganar el máximo galardón…

Bueno, bueno, bueno… Nenassss, creo que este mes me llevo yo el bigmojito para la más ridícula. Os cuento, mañana de viernes.. a mil porque quiero ver con mis propios ojos que la jornada intensiva es una realidad y no una leyenda urbana y salir a las 15:00 hrs. Como no se puede ni perder un minuto, aprovecho mis ganas de ir al baño para llamar por teléfono.  ¿Qué ridícula que se precie no ha hecho esto alguna vez?.

Bueno, pues, si, además de ridícula, tienes mala coordinación oreja - mano… pasa lo que tiene que pasar. La blackberry ha querido iniciar antes sus vacaciones haciendo una inmersión acuática desde altura (como los saltadores de Acapulco) y ha muerto.

No diré nada más que el agua estaba limpia y que me hubiese gustado que su muerte hubiese sido mucho más digna…

DEP. Tu gran amiga, amante y compañera no te olvida.

Martes, Julio 17, 2012

Ni divertirse puede una

Cuando me dicen que ser digital es el futuro, me entran ganas de estrangular a alguien. Porque ser digital implica que la gente piensa que estás 24 hrs. con Internet enchufado a la vena y que si no contestas un wpp o un correo en los siguientes 2 minutos, no eres nada profesional.

Bueno, al lío… julio, noche cálida de sábado, fiestas del pueblo (sí, soy ridícula y tengo pueblo), amigos que ves de año en año, risas, complicidades, endorfinas a tope y mucho ron con cola. De repente, suena el móvil y lo miro. Sí, podía haber pasado del móvil, ignorarlo con la más cruel de las indiferencias pero, entonces, no sería una ridícula. Veo que es un wpp de mi ayudante, un chico muy junior que tiene encomendada la gran tarea de vigilar el Facebook de un cliente. Un wpp que deja ver una gran angustia entre sus letras y las horas a las que lo envía, 1:23 A.M.: Isa! Hay un usuario haciendo preguntas en la fan page de X y no sé que contestar Qué hago?????????????.  Una persona normal, le hubiese respondido: Tranquilo, mañana me conecto, lo miramos y le respondemos.  Una ridícula no hace eso, una ridícula que se precie deja a sus amigos, agarra fuerte la copa y se dirige a casa, saca el ordenador, el MODEM 3G (con conexión limitada en zonas rurales) e inicia la operación emergencia ridícula… Antes de la 1:45, tras desenchufar el módem 3 veces, rezar lo que sabía y sacudir la cabeza para intentar bajar las 3 copas que llevaba puestas, pude decir que teníamos un cliente más satisfecho a nuestras espaldas y una muesca más en nuestra ridiculez. Yeah!

Lunes, Julio 16, 2012

Cronología de un desastre durante la jornada extensiva

Os pongo en situación. Estamos en jornada intensiva. Esa que se suele convertir en extensiva por la gracia de los clientes. Dos de nosotras tres hemos conseguido salir a nuestra hora. La tercera se queda en la agencia. Cerrando una presentación para la mañana siguiente. Recibimos este mail a las 16:30h.

Me entra una jaqueca que me muero cerrando la presentación de mañana. Decido tomarme dos actrones. No se me pasa y pienso que debería comer algo.

Decido bajar a la calle 3 minutos y cojo móvil +cartera + libreta + boli por si en los tres minutos se me ocurre algo.
No se me pasa y mientras me preparan café y mi media ración, entro al baño y me mojo la cara. Recojo y pago, han pasado ya 5 minutos.
Salgo corriendo. Móvil + libreta + cartera+ café + media ración + boli. Todo en las manos…
Ráfaga de viento justo andando debajo del andamio de obreros que hay al lado de la agencia. Falda por los aires. Manos hiper ocupadas…
SUPER RIDÍCULA
Otros 3 minutos parada riéndome de la situación. No puedo caminar. Pierdo las fuerzas con la risa.Todos me miran.
Recuperada subo a la agencia. Ya me han hecho efecto los actrones.
Pienso, lo tengo que compartir, qué fuerte esto de la publicidad. 
Deberíamos abrir nuestro tumblr de ridículas.


Dicho y hecho! Ya tenemos tumblr.

Declaración de intenciones

Somos tres publicitarias adictas al trabajo: Marta, Isabel y Laura para más señas. Trabajamos en una agencia en el departamento de estrategia. Unas somos on y otras off, pero todas planners.

Nos gusta nuestro trabajo. Nos gusta tanto que a veces hacemos cosas estúpidas con tal de no dejar de trabajar. Es en esos momentos cuando nos sentimos RIDÍCULAS, pero nos reímos de nosotras mismas. Si no lo hiciéramos, hace tiempo que nos hubiéramos vuelto locas.

Este blog pretende ser un cajón desastre donde reírnos de nosotras en público.